Voy a ser honesto contigo: si estás leyendo esto a principios de abril, probablemente estés en uno de estos dos estados. O llevas meses estudiando y empiezas a sentir el vértigo de que se acerca el día. O empezaste tarde, sabes que vas justo, y necesitas un plan que te diga exactamente qué hacer con el tiempo que te queda.
En cualquiera de los dos casos, lo que viene a continuación te va a servir.
Leyendo foros y grupos de Telegram de opositores que se presentaron en convocatorias anteriores, hay un patrón que se repite: los que aprueban no son los que más horas meten en las últimas semanas. Son los que mejor organizan esas horas. Y hay una diferencia enorme entre las dos cosas.
Lo primero: entiende a qué te enfrentas el 23 de mayo
El examen tiene 110 preguntas que hay que responder en 90 minutos. Eso te da menos de 50 segundos por pregunta, así que no hay tiempo para pensar demasiado. O lo sabes o no lo sabes, y cuanto antes interiorices eso, mejor.
Se divide en dos bloques:
- Bloque I (60 preguntas): 30 de teoría (organización pública, Constitución, leyes administrativas) y 30 psicotécnicos (ortografía, series numéricas, razonamiento verbal)
- Bloque II (50 preguntas): ofimática — Windows 11, Word, Excel, Access, Outlook, todo sobre Microsoft 365
Y aquí viene lo que mucha gente no sabe hasta que es tarde: cada bloque es eliminatorio. Necesitas sacar al menos 25 sobre 50 en cada parte. Da igual que claves la teoría si suspendes ofimática, y viceversa. En los foros se leen casos de gente que se preparó fenomenal la parte jurídica y se quedó fuera porque no había tocado Excel en su vida.
El sistema de penalización es -1/3. Tres respuestas mal equivalen a una bien que te quitan. Si no estás razonablemente seguro de una respuesta, déjala en blanco. No es cobardía, es matemáticas.
La nota de corte: ¿cuánto necesito para aprobar?
Nadie lo sabe hasta que sale la lista, porque depende de cómo lo hagan todos los demás. Pero los datos históricos dan una referencia:
- 2023: 52,20 / 110
- 2021: 74,67 / 110 (esa convocatoria fue una carnicería, pocas plazas)
Esta convocatoria tiene 1.700 plazas, que es una oferta grande. Eso normalmente baja la nota de corte. Pero no te confíes — también se presenta más gente cuando hay más plazas.
Mi estimación personal (y subrayo que es eso, una estimación): apunta a 60-65 netas y estarás en una posición muy sólida.
El plan: 7 semanas, semana a semana
Este plan asume que puedes dedicar entre 1 y 2 horas al día. Si puedes más, genial, pero no diseño planes para superhéroes. Diseño planes para gente que trabaja, tiene familia, y llega cansada a casa. Porque eso es lo que son la mayoría de opositores, según lo que se lee en los grupos.
Semana 1 (7–13 abril): Diagnóstico sin autoengaño
No te pongas a estudiar como un loco todavía. Esta semana haz dos cosas:
Haz un simulacro completo. 100 preguntas, 90 minutos, sin mirar nada. Da igual que saques un 30%. El objetivo no es aprobar, es saber dónde estás. Anota exactamente qué temas se te dan bien, cuáles regular, y cuáles ni los reconoces.
Clasifica los temas en tres grupos:
- 🟢 Los que dominas (>70% de acierto)
- 🟡 Los que reconoces pero fallas (40-70%)
- 🔴 Los que no controlas (<40%)
Los temas amarillos son tu mina de oro. Son donde puedes mejorar más rápido porque ya tienes la base. Los rojos que son muy extensos (como LRJSP o EBEP entero) probablemente no te dé tiempo a dominar desde cero — céntrate en los artículos que más caen.
Semana 2 (14–20 abril): Constitución y ofimática básica
La Constitución Española aparece en prácticamente todos los exámenes con 3-7 preguntas. Y la buena noticia es que es un bloque muy agradecido: si te aprendes los artículos clave (1-29, 53-55, 56, 66, 97-98, 117, 159, 166-167), cubres la mayoría de lo que cae.
En paralelo, empieza con ofimática si la tienes floja. No me refiero a abrir Word y trastear — me refiero a estudiar las preguntas tipo que caen. Cosas como “¿qué atajo de teclado hace X en Excel?” o “¿cuál de estas opciones NO es una vista disponible en Word?”. Son preguntas muy mecánicas. Las aprendes o no las aprendes, pero tienen la ventaja de que no requieren razonamiento complejo.
Dedica 40-50 minutos al día a teoría y 20-30 a ofimática. No más.
Semana 3 (21–27 abril): Leyes administrativas — la parte densa
Aquí toca el plato fuerte: Ley 39/2015 (LPAC) y Ley 40/2015 (LRJSP). Juntas suelen representar un buen puñado de preguntas en el bloque de teoría.
No intentes leerte las leyes enteras. No te va a dar tiempo y, sinceramente, hay artículos que nunca preguntan. Céntrate en:
- LPAC: plazos administrativos (art. 21-25), notificaciones electrónicas (art. 40-44), recursos (alzada, reposición, extraordinario de revisión)
- LRJSP: órganos colegiados, abstención y recusación, convenios
Un truco que se repite mucho en los hilos de opositores que aprobaron en 2024: haz fichas (o usa flashcards) solo de los plazos. Cuántos días para recurrir, cuántos para resolver, cuántos para notificar. Es lo que más preguntan y lo que más se confunde.
Semana 4 (28 abril – 4 mayo): Psicotécnicos + repaso inteligente
Los psicotécnicos son 30 preguntas, casi un tercio del bloque I. Y sin embargo hay gente que no los practica porque “o se te dan bien o no”. Error.
Los psicotécnicos se entrenan. Punto. Series numéricas, analogías verbales, ortografía — todo mejora con práctica repetida. El secreto es hacerlos en condiciones reales: con tiempo limitado, sin diccionario, sin calculadora.
Dedica 30 minutos al día solo a psicotécnicos. Y el resto del tiempo, en vez de estudiar temas nuevos, repasa los que ya has visto. Aquí es donde la repetición espaciada marca la diferencia.
La idea es simple: no repasas todo cada día. Repasas lo que estás a punto de olvidar. Si estudiaste la Constitución hace una semana y aún la recuerdas bien, no la toques todavía. Si estudiaste la LPAC hace 3 días y ya se te mezclan los plazos, toca repasar. Tu cerebro retiene mucho mejor cuando el repaso llega en el momento justo antes del olvido.
(Esto es lo que hacemos en Oposita Smart con el algoritmo FSRS — calcula automáticamente cuándo te toca repasar cada pregunta. Si quieres probarlo, es gratis ahora mismo. Pero si prefieres hacerlo a mano con fichas de cartón, también funciona. Lo importante es el principio, no la herramienta.)
Semana 5 (5–11 mayo): Simulacros bajo presión
Esta semana el foco cambia. Ya no se trata de aprender cosas nuevas — se trata de simular el examen.
Haz al menos 2 simulacros completos esta semana. 110 preguntas, 90 minutos, reloj corriendo, sin pausas. Después de cada uno, corrige y anota:
- ¿Cuántas dejaste en blanco? (Si más de 20, estás siendo demasiado conservador)
- ¿Cuántas fallaste por despiste vs. por no saberlo?
- ¿Te dio tiempo? (Si no, practica leer más rápido — suena tonto pero funciona)
El simulacro no es para aprender. Es para que tu cuerpo y tu cabeza se acostumbren al formato. Que cuando llegue el 23 de mayo, el cronómetro no te ponga nervioso porque ya has pasado por eso seis veces.
Semana 6 (12–18 mayo): Solo repaso, cero temario nuevo
Esto es contraintuitivo, pero importante: no empieces ningún tema nuevo esta semana. Si hay un bloque que no has tocado en estas 6 semanas, ya no te va a dar tiempo a dominarlo. Intentar meterlo ahora solo va a generar ansiedad y confusión.
Lo que sí funciona:
- Repasa las fichas de los temas amarillos y verdes
- Haz un simulacro corto al día (20-30 preguntas, no completo)
- Repasa los errores de los simulacros anteriores — estos son oro puro, porque son exactamente los puntos donde tu cerebro falla
Si usas un sistema de repetición espaciada, esta semana debería decirte exactamente qué repasar. Si no, revisa tus fichas por orden de dificultad: las que más te cuestan primero.
Semana 7 (19–22 mayo): Modo mantenimiento
Cuatro días. El examen es el sábado 23.
Lunes y martes: repaso ligero, máximo 45 minutos. Lee tus fichas, haz 10-15 preguntas de test. Nada intensivo.
Miércoles: un último simulacro corto (30 preguntas). No lo hagas la noche antes del examen, hazlo con dos días de margen para que no te quedes con mal cuerpo si sale regular.
Jueves: no estudies. En serio. Tu cerebro necesita consolidar. Sal a pasear, haz algo que te relaje. Si te da ansiedad no estudiar, lee tus fichas resumen una vez por la mañana y luego cierra los apuntes.
Viernes: prepara todo lo que necesitas llevar (DNI, bolígrafos — lleva al menos 3, botella de agua). Acuéstate pronto. La privación de sueño la noche anterior penaliza más que no haber repasado un tema.
Lo que NO hacer en estas 7 semanas
Porque tan importante como lo que haces es lo que no haces:
No cambies de método ahora. Si llevas meses con un sistema que más o menos te funciona, quédate con él. Lo peor que puedes hacer a 7 semanas del examen es reinventar tu forma de estudiar.
No te compares con otros opositores. En los grupos de WhatsApp siempre hay alguien que dice que lleva 500 preguntas al día o que ya se ha leído la LRJSP tres veces. Da igual. Cada persona tiene un ritmo distinto y compararte solo te genera ansiedad.
No te quedes en blanco en el examen por miedo a la penalización. Muchos opositores dejan demasiadas preguntas en blanco y luego les falta nota. La regla general: si puedes descartar al menos 2 opciones de 4, responde. La probabilidad está a tu favor.
No estudies el día antes. Ya lo he dicho, pero lo repito porque es de las cosas que más cuesta cumplir.
El día del examen
Llega 30 minutos antes. No te pongas a repasar en la puerta — a estas alturas no vas a aprender nada nuevo, y lo único que vas a conseguir es ponerte nervioso.
Lee cada pregunta entera antes de mirar las opciones. Parece obvio, pero bajo presión la gente lee la mitad y salta a responder.
Si te atascas en una pregunta, márcala y sigue. No pierdas 2 minutos en una pregunta cuando te quedan 80 por delante.
Y una cosa que nadie te dice: el examen es más fácil de lo que parece cuando estás en casa practicando. La adrenalina del día real te despeja, y muchas preguntas que parecían difíciles en el simulacro te salen solas cuando estás concentrado de verdad.
Esto va de constancia, no de heroicidades
Si has llegado hasta aquí, ya estás haciendo más que la mayoría. Un dato que no es oficial pero que se menciona constantemente en foros y academias: un porcentaje enorme de los inscritos ni siquiera se presenta al examen. De los que se presentan, muchos no han preparado todas las partes.
Tú tienes un plan. Tienes 7 semanas. Y tienes 1.700 plazas esperando.
No necesitas ser el mejor. Necesitas ser consistente durante 48 días.
Nos vemos al otro lado.
Si quieres practicar con preguntas reales y que el sistema te diga exactamente qué repasar cada día, prueba Oposita Smart. Es gratis durante la beta y tiene 1.414 preguntas del temario oficial. Sin compromiso, sin tarjeta.